Sobre mí

Durante bastante tiempo pensé que simplemente era raro.

Mientras otros parecían tener trayectorias lineales y especializaciones claras, yo saltaba de un tema a otro con una curiosidad difícil de domesticar. Ingeniería, Filosofía, inversión, Psicología, sistemas complejos, historia de la ciencia, comportamiento humano, tecnología, educación, música o Física. Todo me interesaba. Todo parecía conectar con todo.

Con el tiempo descubrí que aquello tenía nombre: generalismo.

Por eso nació generalismo.com: como un lugar donde reivindicar que el conocimiento no siempre tiene que justificarse de forma inmediata para resultar útil.

Estudié Teleco, trabajo en entornos tecnológicos y analíticos, y durante años fui acercándome por mi cuenta a la filosofía hasta terminar cursándola en la Universidad Nacional de Educación a Distancia. En paralelo, la inversión y las finanzas se convirtieron en otra de mis obsesiones intelectuales, algo que explica mi participación en la comunidad de MasDividendos, donde tengo mi blog Todo suma subtituladoLa utilidad de lo inútil. Quizá ese sea el hilo conductor de todo esto.

Me interesa especialmente ese conocimiento que aparentemente no sirve para nada inmediato: la filosofía que no optimiza métricas, el arte que no escala, la ciencia que nace sin aplicación práctica conocida, las preguntas incómodas, las ideas “inútiles” que terminan cambiando nuestra forma de ver el mundo.

Aristóteles distinguía entre episteme, phronesis y techne: conocimiento teórico, práctico y productivo. Sospecho que el generalismo vive precisamente en las fronteras entre los tres. En la conversación entre disciplinas. En los puentes. En las analogías. En detectar patrones donde otros ven compartimentos aislados. Vive y deja vivir ahí, porque sin ello quizás no habríamos llegado hasta aquí.

Si también crees en estos puentes y te apetece conectar puedes encontrarme en LinkedIn.